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La Cooperativa Textil Pigüé
comenzó a funcionar formalmente el 7 de febrero
de 2005 y ya realizó exitosos acuerdos con importantes
marcas textiles, con otras empresas recuperadas y con
ONG.
La Cooperativa Textil Pigüé anunció,
desde su génesis, la determinación de un
programa de incorporación de todos los compañeros
despedidos, y con firmeza lo puso en práctica.
Un aspecto clave fue la movilización de los trabajadores
para que el Estado se haga cargo de los subsidios necesarios
para poner en marcha la producción, estableciendo
un aporte especial que garantice el salario y la cobertura
social, permitiendo elevar el piso salarial de la masa
trabajadora.
Así, el rol social de las fábricas recuperadas
es el de constituirse en compensadoras ante situaciones
críticas de despidos masivos y pérdidas
de puestos de trabajo. A su vez, estimulan de manera constante
nuevas experiencias sociales que buscan el aumento de
la autoestima de los trabajadores que aparecen hoy bajo
una nueva identidad “obrero- socio”.
De esta forma, el control obrero será el cuerpo
y alma de toda fábrica recuperada, ya que se trata
de un programa que va más allá de una fábrica
en particular y que plantea una acción común
con otras empresas gestionadas por los trabajadores.
PROYECTOS
Y PROPUESTAS: EL COMPROMISO SOCIAL
Los trabajadores de la Cooperativa Textil
Pigüé, tras obtener el importante triunfo
de la tenencia de su planta industrial, han presentado
una serie de propuestas orientadas a generar políticas
públicas que apunten a la recuperación
de puestos de trabajo. Éstas son algunas de ellas:
“Tejiendo
el futuro”
Esta iniciativa busca la conformación de una
cadena, comercial y solidaria a la vez, para la producción
de indumentaria y calzado, respetando valores ligados
a la sustentabilidad ética, ambiental y económica.
“Tejiendo el futuro” es un proyecto de “manos
obreras” que guían la costura en medio
de un encuentro entre culturas que acorta distancias
territoriales. Así ingresan en un proceso de
asociación para la confección de remeras
que involucra, además de a los trabajadores de
Pigüé, a productores algodoneros de la comunidad
QOM Toba, en Chaco, y a costureras del Movimiento de
Trabajadores Desocupados de La Matanza. Entrelazados
armarán una red productiva que incluye a más
de 800 familias que, a través de un consorcio
italiano de comercio justo, exportarán más
de 200 mil prendas a Europa durante todo el 2007.
Hay que remarcar aquí que esta modalidad de economía
alternativa incluye una relación directa entre
los distintos actores sociales que integran el desarrollo
productivo de una cadena de autogestión. Esta
forma de trabajo evita intermediaciones especulativas,
prevee el pago de un precio justo a los obreros involucrados;
y permite el desarrollo de condiciones laborales dignas
y no discriminativas. Además, condena la explotación
infantil; estipula el 50% del pago adelantado y garantiza
la continuidad de las relaciones comerciales a largo
plazo.
Nada se pierde, todo se transforma: “El
Convenio entre el Servicio Penitenciario bonaerense
y la Textil Pigüé”
Parte de las máquinas
que hasta hace años se utilizaban para confeccionar
indumentaria deportiva y zapatillas, están ahora
en manos de detenidos de la cárcel de
mediana seguridad de Saavedra, un lejano pueblo del
sur bonaerense a 630 Km. de la Capital.
Los operarios son internos de la Unidad 19, y su trabajo
consiste en confeccionar ropa deportiva (equipos y zapatillas
de varios talles y colores), para lo que hacen uso,
en un taller, de la maquinaria de la fábrica
recuperada de la ciudad de Pigüé..
Son los guardiacárceles los que aprendieron primero
el oficio textil en la planta de Pigüé y,
luego de perfeccionarse, les transmitieron sus conocimientos
a los internos para que sean ellos los que trabajen
en la confección de indumentaria.
Los internos planean fabricar alrededor de 25.000 pares
de zapatillas y 1.600 equipos deportivos. Los productos
elaborados no saldrán a la venta y tampoco tendrán
marca. Se utilizarán, exclusivamente, para vestir
a los reclusos de otros presidios.
“Confeccionando
goles”
Otra muestra de compromiso productivo fue
el emprendimiento que involucró a los trabajadores
de Pigüé en la confección de shorts
para los jugadores de Vélez Srasfield. Tras un
exitoso proceso este proyecto motivó, también,
la preparación y costura de las camisetas deportivas.
“Sueño
feliz”
Proyecto de fabricación y confección
de colchones que viene de la mano de la escrituración,
la producción y la calidad de trabajo de los
operarios de la textil. |